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el  11 may 2016
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El consumidor ya no se conforma con los mensajes publicitarios, ahora necesita experiencia de marca, necesita vincularse a ella, ha tomado el control y se ha convertido en prosumidor, o en otras palabras, en un consumidor inteligente.

Además, vivimos un momento en el que las Redes Sociales han aparecido cambiando todos los planteamientos tradicionales y han forzado un cambio de actitud, tanto en marcas como en consumidores, que ahora demandan que haya un canal bidireccional de comunicación con su marca para serle leal.

Por otro lado, las mismas Redes Sociales han demostrado que el contenido es el Rey, valga como ejemplos el marketing de contenidos con el uso de los blogs, una herramienta que muchas marcas están utilizando como forma de darse a conocer y conseguir posicionarse como una marca relevante en su nicho de mercado.

En este contexto en el que los usuarios lo que demandan es un valor añadido al que antes no podían acceder, las marcas se han dado cuenta de que el contenido es la mejor forma de publicitarse, por lo que desarrollan y ejecutan estrategias dirigidas a conseguir esto: crear contenido para la marca.

Una técnica muy utilizada para este fin es el Brand Content, que podíamos traducir como Contenido de la Marca. Con esto la marca busca que el cliente vuelva a confiar en ella creando contenido que le interese y que le vuelva a vincular con ella, haciendo que el contenido esté, valga la redundancia, contenido en la historia.

Para ello es necesario analizar y tener muy claras cuáles son las necesidades de nuestros clientes, para desarrollar un contenido que no vaya a crear rechazo en él, sino que lo atraiga hacia nosotros, teniendo como aliado a las plataformas audiovisuales.

El Brand Content consiste en crear un espacio concreto para el producto, en que sea parte de la historia, pero no hay que confundirlo con el Product Placement, ya que utilizando esta técnica, la presencia del producto quedaba supeditado a las necesidades del guión, es decir, el producto estaba en cámara porque el guión lo requería. Sin embargo, con el Brand Content el producto tiene su propio lugar, es parte indispensable de la acción, y es la marca quien decide dónde y cómo aparece, teniendo el control de su presencia en todo momento y marcando el eje narrativo.

Con el Brand Content la marca también busca transmitir los valores con los que quiere ser asociada, por lo que con frecuencia utiliza el recurso del Storytelling para lograr una mayor vinculación. Además, al contrario que en el Product Placement, se intenta perseguir que el producto tenga una presencia mucho más natural en pantalla, sin forzarla.

De esta forma se intenta paliar el carácter invasivo del Product Placement, utilizado muchas veces de una forma sin sentido e invasiva, valga la redundancia.

 

 

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